Como saber si serás buena madre

admin/ Diciembre 6, 2016/ Psicología/ 2 comments

¿Seré “buena madre”?

Muchas son las preguntas que te rondan a la hora, simplemente, de hablar del tema de “Ser Madre”, no te quiero ni contar si añadimos el adjetivo “buena” a la conjura ¡que tres palabras mas explotivas!.

Si decidís buscar por internet os encontraréis rodeadas de mil páginas, a mi parecer engañosas e irreales, que no harán más que embotaros la cabeza.

Lo que pretendo con este post es lo siguiente:

  1. No os voy a engañar, los que seguís este blog sabéis que lo único que pretendo es ser lo más realista posible.
  2. No existen mentes sin preguntas antes o después de ser madres.
  3. No existen test que te avecinan si serás o no buena madre.
  4. No existe una lista a seguir que te facilite la tarea.
  5. No existe una tipificación según tus criterios.

Ahora que ha quedado claro lo que pretendo a través de esta entrada, vamos a ver si puedo ayudaros un poco a esclarecer vuestros pensamientos partiendo, como siempre, de mi experiencia como madre.

 

¡Pero si hace nada era una niña!

La vida pasa casi sin darnos cuenta, no sé si tenéis esa sensación. Yo he pasado de esperar a que suene el timbre del recreo para comerme mi “montado de chorizo” (mmm…que rico) a cambiar pañales a mi retoño.

Es curioso como me sentía MAYOR a medida que iba superando los cursos tan odiados del instituto y casi sin darme cuenta entré en la Universidad. La verdad es que el agobio por terminar antes de lo normal y ponerme enseguida a trabajar de “lo mío” ,como comúnmente se dice, hizo que no supiera valorar cada año viéndolo sólo como una fase que debía pasar lo antes posible. No me refiero a las tardes en el campus, las fiestas etc (más que nada porque soy un poco “rarita” y nunca me han gustado) sino a saber vivir la experiencia de unos años que no vuelven.

Acabas la Universidad y te embarcas en diversos Master, especialidades, oposiciones…siempre buscando algo que te afiance una seguridad para poder ser feliz. Es curioso como vinculamos algo tan importante, EL SER FELIZ, a un empleo que normalmente ocupa casi el 80% de tu día a día, si, sí, el 80% porque no sólo me refiero a las horas laborales sino a las que malgastas pensando en el trabajo (qué hacer el día siguiente, resúmen del día, problemas pasados o futuros…). Y así, sin darte cuenta, vuelven a pasar los años pensando demasiado.

Comienzas a trabajar en algo que normalmente no tiene nada que ver por lo que has luchado tanto tiempo y te planteas nuevas preguntas, eso sí, siempre cuestiones del futuro que como no, núnca encontrarán una respuesta certera:

  1. Me voy a vivir sola o comparto piso (y te ves haciendo una lista de pros y contras)
  2. Me conformo con la relación que tengo o me aventuro a estar sola (y de nuevo pros y contras)
  3. Sigo en este trabajo o exploro nuevos caminos (pros y contras)
  4. Me siento sola, voy a tener una mascota que me haga compañía (pros y contras)

Y siempre es así, hagas lo que hagas te surgirán mil dudas y sin darte cuenta te verás planificando un futuro sin aprovechar un presente ¿no te resulta ridículo?

 

Y llegó el dilema de SER MADRE

La verdad es que yo no he pensado mucho el ser madre, es más, creo que núnca me vi preparada para serlo simplemente por todas las circunstancias que os he resumido anteriormente ¿me entendéis?

Mis objetivos de vida eran claros (o eso pensaba yo) desde que era adolescente:

  1. Quiero vivir sola antes de con pareja (¡ZAS! en toda la frente…)
  2. Quiero estudiar algo que me proporcione una estabilidad laboral al terminar (¡ZAS!)
  3. Seré Catedrática (¿200.000 años estudiando? ¡ZAS!)
  4. En este trabajo si sigo diciendo que sí a todo me compensarán y ofrecerán un puesto mejor (¡ZAS,ZAS,ZAS!)
  5. Opositaré y por fín tendré estabilidad laboral (¡CRISIS! tira valiente…)

Y te ves con un empleo que para nada tiene que ver con tu formación donde pasar de los 25 supone un problemón (no vayas a querer tener hijos y me estorbas), con el mismo dinero que tenías para comprarte ese delicioso “montado de chorizo” que ya no sabe tan bien y con un millón de dudas, fracasos, años perdidos y sueños rotos que nadie llega a comprender.

Te sientes frustrada, engañada y sabes que eres una ilusa por haber luchado y creído en algo a lo que te ves renunciando para conseguir simplemente algo tan banal como el dinero, el verdadero motor del mundo.

Y entre este ciclón de circunstancias entras en la treintena y la presión del ARROZ QUE SE PASA entra en juego…añade un poquito de “caldito social” y ponte a comer amiga porque llega el reto definitivo “Ser madre o no ser, he ahí el dilema”

La Teoría del Junco Hueco:

buena madreY en este tornado de preguntas que no hacen más que enturbiar tu día a día, porque ninguna proporciona algo positivo, me quedé embarazada.

Al principio no me lo creía y por diversas circunstancias pensé que lo iba a perder. Pero los meses fueron pasando y no os penséis que los problemas cesaron ¡que para nada!. Sin embargo en mi mente había cambiado algo, la Teoría del Junco Hueco había llegado para quedarse definitivamente. Las preguntas cambiaron y las respuestas también:

¿Que pasará ahora con el trabajo?

TªJH: Nada querida, te despedirán y encontrarás la manera de salir adelante como siempre has hecho.

¿Tendremos dinero para mantenerla?

TªJH: Lo realmente importante es que no os falten las necesidades básicas, y esas las tendrás siempre cubiertas.

¿Podré optar a ayudas?

TªJH: Nooo ¿estas loca?

¿Estamos preparados?.

TªJH: No, sí, no y sí…¿y cual es el problema?

¿Es un buen momento?

TªJH: Núnca lo será porque la vida es así y piensa ¿Cuántas veces te has enfrentado a la incertidumbre en tu vida? ¿Cuántas veces te la has complicado por algo menos importante que esto?

¿La sabré cuidar como debo?

TªJH: ¿La quieres ya sin nacer? ¿Te emocionas al sentirla? ¿Has oído su latido? ¿Darías todo por ella?

Y así, sin más, vino al mundo mi niña y lo único que os puedo asegurar es que es y será la decisión más acertada que he tomado a lo largo de mi vida. No sé si soy o no buena madre, no sé si mi hija pensará que soy buena madre, no sé que ocurrirá mañana pero ¿sabéis que? ¡Que me da igual! Que ya vale de tantas expectativas, necesidades innecesarias y complicaciones añadidas. Sólo necesitas una cosa 100% gratuito y sin fecha de caducidad, que la quieras.

¿Qué opinas? No olvides suscribirte al blog y ponerte en contacto conmigo a través del siguiente formulario ¡te espero!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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2 Comments

  1. Está claro que siempre estará esa duda de si seré una buena madre. Lo que está claro es que una lo hace lo mejor posible y con todo el amor del mundo.
    Dichoso ISI…….. nunca es buen momento para tener niños, porque vivimos en una sociedad cada día más egoísta y porque pensamos, o mejor dicho, pienso que tu vida se acabo, tu tiempo para ti, etc……
    Está claro que ser madre tiene que ser lo más bonito del mundo y que es cuestión de organizarse.
    Y como bien has dicho, el tiempo pasa volando y nos tiramos media vida pensando en el futuro, el cual te puede cambiar de la noche a la mañana. Por lo que a vivir cada momento y disfrutar de lo que llegue.
    Como no, otra semana más, gracias por escribir tan bonito.
    Besicos linda.

    1. Gracias a ti por todo lo que dices y por seguirme!!
      Mil besos!

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